El robot con la capacidad para vencer en la cancha a los futbolistas humanos todavía no ha sido creado, así que los grandes equipos del mundo tienen medio siglo por delante para ahorrar euros y ficharlo para sus plantillas.
El objetivo de la robótica es que en el año 2050 haya robots humanoides que tengan las mismas características de un ser humano
Estos autómatas, explicó Guerrero, deberán correr a la misma velocidad y tener más o menos el mismo peso que un humano y ser "capaces de ganarle en igualdad de condiciones al equipo campeón mundial de ese año".
Como este investigador chileno, cuyo equipo participa en la "Liga Humanoide", otras tres mil 100 personas de 45 países compiten en alguna de las cinco categorías de la Copa Mundial Robot 2012, que terminará el próximo domingo en Ciudad de México.
El torneo es un museo actual de modelos robóticos como "Darwin Op" y "Konrad", que en pequeñas canchas de fútbol se mueven bajo la coordinación de científicos que, como titiriteros, mueven los hilos o esperan que sus máquinas elijan el comando adecuado.
Entre las cinco categorías de la Copa Robot, las cámaras de fotos de los estudiantes apuntan a la "Liga Humanoide" ante el asombro de los robots autónomos que a la vista presentan una fisonomía similar a la humanos y a sus sentidos y son capaces de ponerse de pie.
El fútbol, comenta el científico, es una plataforma que permite medir a todas las máquinas en una misma tarea y permite desarrollar "habilidades que son deseables en un robot como la percepción de los objetos, colaboración en equipo y toma de decisiones", apuntó.
Los científicos están en el fútbol porque es una "motivación" para estudiantes y para los investigadores, aseguró Guerrero sobre este torneo, que tiene sus principales visitantes a alumnos de los tecnológicos de México.
El fútbol autómata se juega con robots que reflejan sus aptitudes en sus precios y que los hay desde los 3 mil euros hasta otros de 12 mil o más euros, todo según la tecnología de sensores que utilicen, explicó el científico chileno.
De lejos y cerca el fútbol robótico, y otros deportes, parece ir a cámara lenta porque sus jugadores se mueven a un paso que comparado con los futbolistas profesionales es una eternidad y por si fuera poco carecen del encanto de las estrellas.
Aunque el ganador de la Copa Robot 2012 recibirá como trofeo un globo de cristal. Los futuros campeones del mundial 2050 no deben preocuparse mientras sus pares robots necesiten del humano para recargar batería y presionar el botón de arranque.
Como este investigador chileno, cuyo equipo participa en la "Liga Humanoide", otras tres mil 100 personas de 45 países compiten en alguna de las cinco categorías de la Copa Mundial Robot 2012, que terminará el próximo domingo en Ciudad de México.
El torneo es un museo actual de modelos robóticos como "Darwin Op" y "Konrad", que en pequeñas canchas de fútbol se mueven bajo la coordinación de científicos que, como titiriteros, mueven los hilos o esperan que sus máquinas elijan el comando adecuado.
Entre las cinco categorías de la Copa Robot, las cámaras de fotos de los estudiantes apuntan a la "Liga Humanoide" ante el asombro de los robots autónomos que a la vista presentan una fisonomía similar a la humanos y a sus sentidos y son capaces de ponerse de pie.
El fútbol, comenta el científico, es una plataforma que permite medir a todas las máquinas en una misma tarea y permite desarrollar "habilidades que son deseables en un robot como la percepción de los objetos, colaboración en equipo y toma de decisiones", apuntó.
Los científicos están en el fútbol porque es una "motivación" para estudiantes y para los investigadores, aseguró Guerrero sobre este torneo, que tiene sus principales visitantes a alumnos de los tecnológicos de México.
El fútbol autómata se juega con robots que reflejan sus aptitudes en sus precios y que los hay desde los 3 mil euros hasta otros de 12 mil o más euros, todo según la tecnología de sensores que utilicen, explicó el científico chileno.
De lejos y cerca el fútbol robótico, y otros deportes, parece ir a cámara lenta porque sus jugadores se mueven a un paso que comparado con los futbolistas profesionales es una eternidad y por si fuera poco carecen del encanto de las estrellas.
Aunque el ganador de la Copa Robot 2012 recibirá como trofeo un globo de cristal. Los futuros campeones del mundial 2050 no deben preocuparse mientras sus pares robots necesiten del humano para recargar batería y presionar el botón de arranque.
Esto es un partidito con robots:
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